Ten un poco de paciencia.

La paciencia es una virtud porque cuando se trata de relaciones, puede ser un salvavidas y un salvador del amor.

Brinda espacio para la claridad y la comprensión personal, y brinda a la relación algunos espacios saludables para dar fruto a ciertos aspectos necesarios para que ambas personas se fortalezcan, individualmente y juntas.

La paciencia significa entrar en algo sin apresurarse.

Sobre todo, ser paciente contigo mismo/a es uno de los mejores regalos que te puedas dar. Comprender quién eres y qué quieres en una relación, te ahorrará a ti y a la otra persona tiempo y angustia si entras con un sentido más fuerte de ambas cosas.

Pero lo más importante, ya sea que estés en una relación (y en cualquier etapa) o recién salida de una y necesites sanar, las personas que sepan respetar tu corazón te ofrecerán su amor paciente. Y espero que le des ese mismo amor paciente a quien también lo necesite.